Oooh, Marte…
Llegamos en nuestro recorrido por el sistema solar, al que sin lugar a dudas es el planeta más conocido del mismo. Marte.
Evidentemente, la principal característica de este planeta es su variopinta población. Varias especies pueblan la superficie del planeta. Destacan los muy conocidos Marcianos, inteligentísimos seres, divididos a su vez en varias razas, por su tono de piel. La raza más extendida es la de tez verdosa, cabezas prominentes y dos antenas. Son una raza bonachona, verbenera y pacifista.
En su contra, los marcianos grises, comunmente conocidos como ‘Los Grises’ son una raza hosca, violenta y xenófoba. Su principal tarea es la de realizar abducciones en la Tierra, normalmente a personas de bajo coeficiente intelectual y notoria obsesión por el sexo. Estas abducciones suelen terminar en violentas orgías interplanetarias.
En tercer lugar y recientemente descubiertos por la Ciencia Infusa aparecen los Transformables (Transformers en inglés), inmiscuidos en una guerra civil desde hace centenares de años. Curiosamente, se erigen como únicos pobladores del planeta rojo, evidenciando el desconocimiento de la existencia de las otras especies del planeta.
Geomorfológicamente, Marte es una enorme roca colorada, con uns finísima atmósfera desgastada por un aberrante efecto invernadero. Su órbita es orbital mientras que su rotación es, curiosamente, rotacional. Su movimiento de traslación alrededor del sol empléa exactamente una vuelta en completarse, este hecho es conocido como “Paradoja de la Traslación Marciana” y es fuente de acalorados debates científicos.
Marte es el primer planeta del sistema solar, excluyendo el nuestro, en el que se confirman teoremas fundamentales como el Teorema de Pajosky o el Teorema de las Redes Multifuncionales.
















Quiero ser abducido, quiero ser abducido…. que diria Homer Simpson.
La mejor opción es salir completamente desnudo de tu casa. Dirigirte lentamente y realizando aspavientos a un descampado (preferiblemente un campo de maiz o cebada en su defecto).
Tomas asiento, o te recuestas mirando al cielo (no vale, por tanto, un campo de maiz climatizado o un invernadero).
Ya solo te queda esperar tranquilamente a que aparezca el susodicho objeto abductor o biceps femoral.
Si ya…., pero Losko, lo de la orgia es antes o despues de tumbarme en el campo de maiz. Joe quiyo… ve al grano (y no el de maiz y/o/u cebada).
No no, la orgía siempre es después de tumbarse. Lo suyo, en ese caso, si la impaciencia te aborda, sería tumbarse y levantarse repetidas veces sin olvidar los mencionados aspavientos.